Los datos de la Encuesta Continua de Hogares del INE correspondientes al tercer trimestre de 2024 muestran que la tasa de desempleo en los departamentos del norte — Rivera, Artigas, Salto y Tacuarembó — promedió un 9,4%, frente al 7,6% del total nacional. Esa brecha de 1,8 puntos porcentuales no es nueva: se mantiene con variaciones menores desde al menos 2015, lo que indica que no se trata de un fenómeno cíclico sino estructural.
Las causas son múltiples y se refuerzan entre sí. La base productiva de estos departamentos depende en gran medida de la actividad agropecuaria, que genera empleo estacional y con menor formalización que el sector servicios o la industria. Las empresas de logística y manufactura ligera que podrían diversificar la economía local enfrentan costos de transporte más altos por la distancia a los puertos y mercados principales. La infraestructura educativa y de formación técnica, aunque ha mejorado desde la instalación de varios centros UTU en el norte, todavía no produce suficientes egresados con las calificaciones que demandan los sectores de mayor valor agregado.
El desempleo juvenil — personas de entre 18 y 24 años — es el indicador más preocupante: en Rivera alcanzó el 22% en el mismo período, casi el doble del promedio nacional de 12,4%. Muchos jóvenes con estudios secundarios completos o terciarios incompletos emigran hacia Montevideo o hacia Brasil, lo que agrava la presión sobre el mercado laboral local y reduce la base de contribuyentes para el sistema de seguridad social departamental.
Las políticas activas de empleo que discute el Ministerio de Trabajo para 2025 incluyen subsidios a la contratación de jóvenes en zonas de baja densidad económica y fondos para cooperativas de servicios. Si esas medidas se instrumentan con criterios geográficos específicos y no como programas nacionales de talla única, podrían empezar a mover la aguja en los departamentos del norte. Los datos para evaluarlo ya existen — la pregunta es si habrá voluntad de hacer el seguimiento con la misma granularidad con que se diseñan los programas.
